Canelones de espinacas

Platos de Canelones
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Ingredientes:

Cebollas, 2 Dientes de ajo, 5 Tomate natural triturado, 400 ml Aceite de oliva Azúcar o miel Sal

Preparación:

30 min Cocción: 120 min Dificultad: Media Personas: 4 Las espinacas y los lácteos es una de esas combinaciones de productos que casan a la perfección. De ella nacen todas las versiones de las típicas espinacas a la crema que, ya sean con nata o bechamel, están sabrosísimas y muy suaves y finas. Hoy como idea partiremos de esas espinacas a la crema (tuneándolas con otros ingredientes que le pegan muy bien) para nuestro relleno de unos maravillosos canelones de espinacas. Con ese fin, usaremos queso de cabra que, en su justa medida, dará carácter y potencia a la preparación sin perder delicadeza. Ni que decir tiene que si usamos este mismo relleno para montar una lasaña en vez de unos canelones funcionaría también de maravilla. Para el sofrito de tomate: Para la bechamel: Mantequilla, 40 g Harina, 35 g Leche, 500 g Nuez moscada Sal Pimienta 1 yema de huevo Para el relleno y los canelones: 16 placas de pasta para canelones Dientes de ajo, 2 Cebollas, 2 Puerro, 1 Espinacas, 400 g Panceta, 50 g Queso de cabra, 100 g Harina, 30 g Leche, 200 ml Nata, 200 g Piñones, nueces troceadas o pasas, 50 g (Opcional) Queso de oveja rallado, 120 g Aceite de oliva virgen extra Mantequilla Sal Pimienta Cómo hacer unos canelones de espinacas y queso de cabra 01: Hacemos el sofrito o salsa de tomate Canelones_espinacasQCabr_1 Canelones_espinacasQCabr_1 Os voy a explicar cómo me gusta a mí hacer la salsa de tomate. En resumen la base fundamental sería usar mucho ajo y cebolla, todo muy picado y muy pochado, reducir mucho el tomate y no triturar el resultado. Rehogamos el ajo muy picado en un buen chorro de aceite de oliva en una cazuela ancha y baja. Cocinamos un par de minutos sin que coja color, añadimos la cebolla picada muy fina también, salamos y dejamos cocinar a fuego lento 30-40 min. Los primeros minutos se puede mantener el fuego medio-alto siempre que removamos de vez en cuando y estemos alerta. Cuando la cebolla haya soltado todo el agua no nos quedará más remedio que dejar pochar a fuego lento y darle su tiempo para que no se nos queme. Con la verdura bien cocinada añadimos el tomate, salamos y añadimos un poco de azúcar o miel para contrarrestar la acidez del mismo. Usar un recipiente de cocción ancho y bajo evitará en la medida de lo posible los borbotones y las salpicaduras, aunque seguramente necesitarás tapar parcialmente la cazuela para evitar ensuciar innecesariamente. Dejaremos reducir muy bien entre 45 y 50 min, teniendo cuidado de las salpicaduras (la salsa de tomate es muy traicionera y quema un montón) y removeremos continuamente, puesto que se agarra fácilmente si no estamos pendientes. Tras esa cocción prolongada obtendremos un sofrito espeso, una especie de compota de tomate deliciosa. Este método puede resultar muy laborioso y lento, pero una vez lo pruebes sabrás apreciar la diferencia y estarás de acuerdo conmigo en que merece la pena el esfuerzo. Además siempre puedes hacer grandes cantidades un día y embotar o congelar en pequeñas fracciones...

embed video plugin powered by Union Development
Recetas de cocina gratis, más de 8.000 recetas, desde las recetas más fáciles.